domingo, 21 de febrero de 2010

ME SENTARÉ AQUÍ

(a S.A.J.A.)

Me sentaré aquí, pretenderé que mi día, que mi vida es perfecta, miraré esas nubles blancas, grises y cafés que me dicen que ahí sigue el cielo, el paraíso, la luz, veré aquellos sujetos preocupados por sus quehaceres que no esperan, caeré sobre las hojas secas y la hierba verde casi invisible, recordando e intentando convencerme de que debo emanar libertad, regalarme y consolarme con seguridad, extasiarme en los momentos y no pensar más en lo que pueda estar mal para mí, casi orgásmico para ti, me sentaré aquí a esperarte y disfrutar del amor que me acosa, no dudar, no presumir, no indagar, sólo no pensar, sólo sentarme aquí a olor la tierra mojada, a sentir el semen y flujo angelical, nada más, no pretenderé saber, ni entender, ni nada que me pueda afectar, ya no más, son sólo besos y cuerpos, no va más allá de la finita materia, no hay profundidad, ni complejidad, ni sentimientos infinitos, Einstein, Benedetti, que más da?
Así me quedaré, sentada, sigilosa y con una bonanza inmensa, sin pensar más allá de tu espalda, sólo en ti, aquí conmigo...

viernes, 12 de febrero de 2010

AMOR CON OLOR Y SABOR A ALCOHOL

Quiero beber el vodka sabor arándano de tu saliva, saborear el embriagante destilado tequila producto de los agaves en tu pecho, diversidad, quiero beber el brandy preciosamente elaborado a partir del zumo delicioso de tu fruto, el whisky fino fermentado de tus fluidos, champaña obtenida de tus lagrimas o más simple beber la cerveza con gotas de tu sudor, glorioso y valioso líquido, crear ron de tu dulzura, eso quiero, eso preciso, embriagarme con bebidas hechas de ti, embotellarlas en tu persona, añejarlas con tu edad, colorearlas con tu estado de ánimo, acompañarlas con tu sangre, llenarnas con tu olor, etiquetarlas con tu nombre, mi vida sería una eterna borrachera, no podría soltar nunca las botellas, agotando existencias, vodka para mi tristeza, tequila para mi desamor, brandy para la cruda decepción, cerveza para aligerar el pesado fardo de mis preocupaciones, whisky para amar, todas para empapar mi felicidad, eso deseo, eso exijo, amor con olor y sabor a alcohol originados en la fabrica de tu cuerpo.

sábado, 6 de febrero de 2010

No sé...

No sé en donde estoy, ni qué quiero, ni que puedo dar, hacia donde voy, en donde he estado ni con quién, mareada, perdida, drogada, enamorada, con todo para morir, nada por qué vivir, escribiendo basura, escribiéndole a alguien, a nadie, que más da, los días lluviosos inundando la esfera, cuarteando el desolado cielo, ese cielo que está harto de ser cielo, enfermo de ver el nefasto mundo, ojalá pudiera ser nube y decir, ven cielo vamos a beber pues me siento igual.
No sé en donde estoy, ni qué siento, ni qué escribo, jodida, borracha, encarcelada, donde el vaivén de presencias y realidad se vuelven irrevocables.
No quiero ser, ni quiero pensar, ni estar, ni seguir escribiendo, correr al interior de mi cerebro, trepar en un par de aviones verdes bombardeando los retratos de desamparo, con un hitter futuro para conducirme, recordando el azul que me regaló la caja miniatura con carcajadas y a mí en tercer plano, la mujer en el árbol y la compañía de aquel filosofo hermoso, réquiem por una muerte diría Mozart, absenta por el cosmos diría Wilde.