Yo bajo un entramado de gente, de anuncios, de conformidad, de mediocridad
de la luz que se va para muchos, tal vez para todos
veo los rostros inquietos, falsos, tristes
amargos, llenos, hartos de la terrible enfermedad
llamada costumbre, de la peste rutina
misma sintomatología.
Yo bajo un entramado, caminando todavía con tu olor
con la sensación de tu penetración, con el olor a sexo fresco
que nos envolvió, como dos niños escondidos en el paraje
de esa habitación que no es la tuya, de esa extensa cama
con sábanas blancas y rojas, que rasgamos, que ensuciamos
que disfrutamos, que marcamos, el baño aún se está secando
se ríe con nosotros de lo que hablamos, adoro ignorar la guerra
y el hambre y refugiarme en tus necedades, es verdad el mundo
se va a acabar, con tu manera de expresarlo parecería una broma,
los dos bajo el agua tibia, con el jabón blanco, espumoso como tu sonrisa
me maravillo con tus paisajes y agradezco al cielo el momento
cual obsequio más grande que fornicar tu cuerpo y hacerle el amor a tu alma
extasiarme en tus gestos, y dejar que devores mis pechos como un niño hambriento
que busca alimento, la suma de sensaciones de sentimientos, nuestras vidas
se funden en un clímax, en un gemido, en un momento,
como un andrógino al que Zeus nunca partió,
te miro durmiendo, nuestros cuerpos cansados, ni remotamente molestos
me ataca otra vez ese monstruo que había olvidado, terrible monstruo tiempo!!!
-Debo irme amor, acompáñame…
Vestirse, infiltrarse nuevamente a aquel mundo que quisiera desbaratar
al que quiero escupir
Uno de los tantos días contigo que me atrevo a describir
yo bajo el entramado
tú entramado…
TE AMO.
