Hay una razón que compromete los anhelos místicos de micorazón, que rompe el eje de mi mundo y teje la telaraña milagrosa de mi felicidad, que desvaloriza el dinero y esconde dolor bajo los árboles, la razón que siembra saciedad y proeza en mi espíritu cansado, una razón que dilata mis pupilas y sana mi rostro dolorido, la razón que da sabor a mi vodka y nicotiniza mi sangre, la razón colosal de mi bienaventuranza, en éste camino roído por el odio y la ira, la razón umbilical de mi sonrisa y de mi dicha de todas horas.
La razón eres tú....
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